Hasta el 9 de abril era casi un hecho que Calle 13 sería protagonista del tercer Concierto de la Esperanza Canal Capital por la paz y la democracia, que se llevará a cabo el próximo 14 de mayo en la Plaza de Bolívar. Ahora, la medida está en los ojos de la opinión pública.
Esto, por la reciente petición que le hizo el concejal Ramírez al gerente del Canal Capital, Hollman Morris y a Rafael Pardo, alcalde (e) de Bogotá en ese entonces, para que Calle 13 no le cante a Bogotá. Según él, sería un riesgo muy grande porque “sus letras incitan a la anarquía y la violencia, además de ser nocivo su mensaje cargado de letras incitantes al delito, al irrespeto a la autoridad y a la degradación de la mujer”.
El pasado 10 de abril, Ramírez le envió la carta a Hollman Morris solicitándole excluir a Calle 13 del Concierto de la Esperanza y expresando su indignación por “la inconsistencia entre los valores que debe promover un Canal Público, en el marco de sus funciones de informar, educar y entretener con responsabilidad social”.
Además, argumenta el cabildante: “No tiene presentación que con recursos públicos se traiga a un grupo que promueve mensajes como ‘vamos a portarnos mal, súbele el volumen a la música satánica’, entre los niños y jóvenes de la capital. Además, le cuesta al Distrito cerca de 1.363 millones de pesos, de los cuales la mitad son para los bolsillos de Calle 13, un grupo que envenena la mente de los jóvenes”.
En la carta, el concejal le pide a Morris “ser congruente con el humanismo que predica, entendiendo que las revoluciones pacíficas como las de Jesucristo, Gandhi o Luther King Jr., son muy distintas a las que producen estos grupos corruptores con sus letras, que aunque disfrazadas de arte urbano, son un atentado contra el desarrollo social, violando los artículos 184 y 185 del Código Penal colombiano, que hace referencia al constreñimiento a cometer delitos a menores de edad, lo cual es contrario a la paz, reconciliación y convivencia que esperamos los colombianos”.
Ramírez le dijo a Semana.com que de no cancelar la participación de Calle 13 al concierto “nos arriesgamos a enfrentar un serio problema de orden público y a que los jóvenes reciban una influencia inconveniente, porque de paz y esperanza promueven poco”, sentenció.